LA LIBERTAD
DE EXPRESIÓN
Por Lic. Loc. Mario Alberto Escutia
Primeramente
hay que conocer el significado y el concepto de libertad de expresión para
poder llevar a cabo los principios de responsabilidad individual y colectiva de
lo que implica llevarla a la práctica.
De acuerdo
al diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la palabra “libertad”
significa en su primera definición:
1. f. Facultad natural que tiene el hombre de
obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus
actos.
En tanto, a
la palabra “expresión" en su segunda definición refiere:
2. f.
Especificación, declaración de algo para darlo a entender.
El concepto
de libertad de expresión es la necesidad humana de expresar sus pensamientos y
sentimientos y es el derecho ciudadano de manifestar las ideas sin miedo
alguno. La libertad de expresión también es la responsabilidad que adquiere el
individuo que la ejerce en base a sus argumentos.
Recordemos
que toda persona tiene derecho a expresar su opinión sin ser molestado como lo
indica la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:
Artículo 6o.
La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o
administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los
derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el
derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El
derecho a la información será garantizado por el Estado.
Artículo 7o.
Es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través
de cualquier medio. No se puede restringir este derecho por vías o medios
indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares, de papel
para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados
en la difusión de información o por cualesquiera otros medios y tecnologías de la
información y comunicación encaminados a impedir la transmisión y circulación
de ideas y opiniones.
En vista de
lo anterior, se puede diferenciar la libertad de expresión con la
irresponsabilidad, asumiendo que existen
consecuencias en las acciones emprendidas y aquí podemos incluir la certeza que
habrá de tener el emisor a la hora de expresarse para que no se mal interprete
y el mensaje llegue tal cual se quiera manifestar.
Se sabe
entonces que no solo podemos decir que se tiene la libertad y el derecho a la
expresión de las ideas, pensamientos y
sentimientos cuando se desee, sino que también hay que tomar en cuenta el
momento, el lugar, el receptor y el lenguaje adecuado para hacerlo de una
manera precisa, sin que existan daños colaterales que afecten los derechos de
otras personas.
Si bien en
la política, en la religión o simplemente entre los aficionados al futbol se
tiene libertad de elección y expresión; sin embargo, en la realidad cotidiana
el locutor debe estar consciente del poder que tiene y ser respetuoso con
quienes no piensan igual o incluso están totalmente en desacuerdo, previendo
dar paso a la tolerancia y como se señala en el párrafo anterior, saber
decirlo, en el momento y en el lugar adecuado.
En resumen,
se plantea la motivación al comunicador de ejercer el derecho y la necesidad de
la libertad de expresión con responsabilidad, convicción y conciencia,
anteponiendo al ser humano por encima del derecho y si su requerimiento es
mayor, acudir a las instancias correspondientes.
